Las piezas de esta serie abordan el deterioro de la sociedad actual y sus múltiples desafíos. Apuntando, sin embargo, a un horizonte de esperanza, “deteniendo la oxidación”.
Una forma suspendida que evoca espacios primarios de protección, como el útero. Luz y volumen crean un refugio para la introspección y el encuentro con uno mismo.
Plié es una escultura que observa y explora el cuerpo en sus múltiples posibilidades de movimiento. Curvándose de maneras impensables y bellas, se relaciona con el otro, creando juntos formas universales y reconocibles de expresión humana.
El cuerpo humano se estira y dialoga con el otro, dando y recibiendo a través de movimientos conjugados y armónicos. Las extremidades se expanden apuntando al infinito. Se crea una intimidad conmovedora y sutil que llena el espacio.
Esta escultura está realizada a partir de una antigua técnica de labranza, retorciendo una rama de roble sobre si misma, para luego ir abriéndose en múltiples ramas más finas de las que van apareciendo gráciles garzas.
Una forma que sorprende al proyectarse, dejando al descubierto la vulnerabilidad del cuerpo humano. Luz y sombra revelan su complejidad íntima y poética.
La luna acompaña al ser humano desde el comienzo de los tiempos. Misteriosa, sus ciclos alternan entre claro oscuros, produciendo una fascinación especial. LÚA juega con esa magia, con la luz que escapa de su interior y con las sombras.
La colección NATURA es un homenaje a la naturaleza, a su belleza y armonía y también un recordatorio de su fragilidad. Volúmenes reconocibles adquieren mayor fuerza con la luz que se escapa desde su interior.
La escultura hace referencia a los pensamientos, a las conexiones y relaciones que establece la mente humana. Una estructura metálica en forma de malla, que se retuerce sobre si misma, rígida, pero también maleable expandiéndose hacia los extremos.